Las sanguijuelas se han utilizado con fines terapéuticos desde hace más de 3500 años. No es, por tanto, sorprendente que se sigan utilizando hoy día, en pleno siglo XXI con muy buenos resultados. Las sustancias que desprende la saliva de las sanguijuelas son muchas y muy variadas, tienen potentes efectos anticoagulantes, antiinflamatorios, hipotensores, inmunoestimulantes y desintoxicantes entre otros. En casos severos de inflamación, miositis, tendinitis , trombosis y fuertes hematomas, se pueden aplicar sin efectos secundarios y muy pocas contraindicaciones.
